lunes, 3 de julio de 2023

Especulación #1. Especulaciones en el constructo de salud adventista.


Especulación #1. Especulaciones en el constructo de salud adventista.
Que “los genes cargan la pistola, el estilo de vida tira el gatillo.”

Introducción.

El constructo, mensaje, filosofía o práctica de la salud en el adventismo ha estado muy influenciado por sistemas de creencias que no están plenamente respaldadas por la Biblia, los escritos de Ellen White y/o la evidencia científica de calidad. Por lo tanto en estas entregas desarrollaré las ideas y creencias especulativas más comunes que desde mi perspectiva han minado el pensamiento sanitario adventista y que han sido y son aceptadas tanto en el fundamentalismo como en el oficialismo denominacional, entre ellas, la conocida metáfora de Elliot Joslin que dice: “los genes cargan la pistola, el estilo de vida tira el gatillo”; Ellen White fue pionera en temas de salud y estaba adelantada a su tiempo ciencias médicas; que los judíos durante su peregrinación en el desierto, así como Juan el Bautista y Jesús fueron vegetarianos; que la salud es una responsabilidad absolutamente individual; la creencia que los remedios naturales son exclusivamente ocho (8) y que la salvación depende de su completa observancia; que es indispensable que los adventistas actuales adopten de manera idéntica el ideal nutricional-dietario de Génesis. 1:29; y que la psicología es brujería, nuevaerista o cosas por el estilo.

Es posible que alguien me diga que esto puede “desanimar a los hermanos,” sin embargo en esto debo recordar que  el ánimo o desánimo es una emoción de la cual las personas pueden tener pleno control. Es un asunto absolutamente de elección individual decidir como sentirse y al contrario este análisis debe motivar a la reflexión juiciosa y responsable de cada feligrés, pero a  su vez motivar el debate dialógico dentro la iglesia.

De ante mano me declaro amparado bajo el principio que nunca tendré la razón absoluta y si me he equivocado, acepto retractarme y corregir mi apreciación. Si usted quiere deconstruir mi punto de vista, siéntase en toda libertad de aportar a partir de la argumentación respetuosa, basado en referencias bibliográficas verificables, confiables y la evidencia de calidad, preferiblemente en bases de datos o citando clásicos originales de preferencia en estilo Vancouver o en su defecto en APA, evitando las anécdotas aisladas, testimonios subjetivos, los puntos de vista absolutistas y en todo caso evitando el odio confesional. Finalmente si va a atacar, arremeta contra la idea, pero nunca ataque a las personas, ni vulnere su dignidad, los absolutismos religiosos tienden a motivar las violencias, recuerde que los homicidas también pueden ser verbales y aunque muestren mucho respeto por la Biblia y por el mandamiento “no matarás.”

Que “Los genes cargan la pistola, el estilo de vida tira el gatillo.”
Es una metáfora que no hace parte del mensaje de salud adventista, pero es usada como si lo fuera. Alguna literatura gris la cita con frecuencia y reformadores pro-salud adventistas la usan de manera recurrente en sus mensajes con una referencia anónima (no citan el autor) dejando la sensación como si fuera una cita inspirada, [1,2,3,4,5,6] y casi siempre está acompañada de mensajes culpabilizantes. Entre los destacados están las ideas que se difunden en prédicas como las de L. Baez, O. Sande, C. Pfeifer, A. Thrash y Nelsy de Restrepo, R. Molina, D. Gates y la “doctora Atala”, entre otros y otras las cuales pueden ser verificada en internet.

La metáfora, fue postulada originalmente por el estadounidense Elliot Joslin [7] a mediados del siglo XX para referirse a la diabetes, en un momento en que la epidemiología todavía consideraba la unicausalidad como generadora de enfermedad. Hoy la epidemiología reconoce que el proceso salud-enfermedad es complejo y obedece no solo a patrones de multicausaldad (factores de riesgo) sino a procesos de determinación (causas de la causas o causas estructurales) que van más allá del determinismo biológico y escapan de las posibilidades de elección los estilos de vida individuales [8]. Todas las personas tienen una codificación genética distinta y por tanto una predisposición diferente a la enfermedad, de la misma manera la diversidad de estilos de vida derivados de las condiciones de vida, vivienda, trabajo, educación, empleo y demás predisponen a una u otra enfermedad, por lo tanto decir que los genes y el estilo de vida son los determinantes más importantes del proceso salud enfermedad es una excesiva generalidad que no tiene sustento científico y no refleja la realidad.

Esta metáfora, lejos de demostrar el complejo integral del proceso salud enfermedad está desgastada en términos científicos, siendo además culpabilizante, reduccionista y simplista; desconoce las circunstancias contextuales y estructurales y las verdaderas “causas de las causas de la salud-enfermedad” que pueden ser analizados siguiendo con la alegoría, tratando de responder a preguntas como ¿y quién fabricó la pistola?, ¿cómo llegó la pistola a manos del suicida?, ¿qué circunstancias hacen que la persona porte el arma y llegue a tener conductas suicidas? Preguntas que la metáfora no responde.
Enfoque biomédico conductual clásico vs. Enfoque sociomédico. Adaptado de Awokola B. Akintunde E. Giebel N [7] y Superintendencia de Salud de Argentina [17]

Entre los años 70 y 90 se creía fuertemente que la salud dependía de los estilos de vida individuales, por lo tanto los esfuerzos se debían concentrar en cambiar las conductas de las personas de manera aislada, tal es el caso del modelo de Lalonde, postulado en 1974 [9] que es doctrina invariable en las escuelas de salud adventistas de las Américas [10]. La evidencia reciente indica que es necesario trabajar en varios frentes como entornos saludables para que las personas puedan acceder de manera más fácil a los estilos de vida saludables colectivos, que es necesario trabajar en mejorar los determinantes socioeconómicos como ingresos, vivienda, educación, reducir las inequidades por etnia, género y preferencia sexual y violencias. [11,12,13]. Se ha demostrado que los determinantes contextuales son los que más influyen en la generación de buena o mala salud, la que menos impacto tiene son las intervenciones de consejería y educación, como promover la alimentación saludable y el ejercicio físico [14], que es justamente las que más hacemos énfasis en el adventismo.

Un médico amigo me ha invitado a reflexionar sobre la pirámide propuesta por Frieden [14], donde el autor reconoce cinco niveles de intervención sanitarias, en los cuales la salud de las poblaciones trabaja para maximizar el impacto de cada individuo.

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Enfoque de las intervenciones en salud pública. Tomado de Frieden [14].
Cada nivel es muy importante para mejorar la salud de las personas, pero las intervenciones que se encuentran en la base de la pirámide generalmente logran mejorar la salud de una mayor cantidad de individuos a un costo mucho menor que las intervenciones que están en la cima de la pirámide. El adventismo ha promovido la “salud integral" por décadas, estás estrategias se han reducido a recomendaciones y recetas con un abordaje unidireccional, mecánico-lineal de transmisión de conocimientos con intención prescriptiva y concepción bancaria de la información, donde en un lado se sitúa el educador en salud (médico, pastor, promotor, laico) que imparte información lógica, racional y pragmática sobre hábitos y conductas salubérrimas y en el otro un consumidor (público o feligrés) emocional e instintivo que adopta costumbres perjudiciales, pero que una vez recibe la información (es educado) se espera que éste adopte hábitos adecuados. En caso de no corregir los hábitos insanos corre el riesgo de enfermar, para finalmente ser culpabilizado (por la familia, amigos, los profesionales de la salud, la iglesia y/o la sociedad) por una actitud negligente, situación que se conoce como “victimizar a la víctima” [15] y que es común encontrarse en algunos de las líneas más fundamentalistas del adventismo. La tendencia de culpabilizar al individuo por su enfermedad va en contra de la promoción de la salud que busca cambios razonados, graduales que van desde lo contextual a lo individual y no mediante acciones culpabilizantes [16].

Conclusión. La manera que enseñamos en el adventismo el estilo de vida saludable está centrada en cambiar las conductas individuales a partir de recomendaciones, prescripciones y recetas, por lo general culpabilizantes. La evidencia nos aporta que hay que trabajar en generar las condiciones para que estos sean más fáciles en los diferentes grupos humanos, en especial donde se concentra el hambre, las violencias, inseguridad alimentaria, guerra, desastres, pobreza, escases física y económica del agua, pues es allí donde se concentra la mayor cantidad de población. Las personas adoptan hábitos insalubres aun sabiendo cuales son las mejores elecciones, pero ello no depende solamente de conductas caprichosas, sino de las condiciones azarosas en las que viven.

Trabajar en procura de mejorar la salud ha de tener perspectivas más holísticas que el sólo cambio de hábitos insalubres individuales.

Daniel Pinzón Gómez. Profesional en gestión sanitaria y ambiental (Universidad de Antioquia, Colombia), con una maestratura en Salud Pública (Atlantic International University, EE.UU), también cuenta con estudios universitarios en atención prehospitalaria. Ha sido docente investigador de la Corporación Universitaria Adventista (UNAC), Colombia en el área de atención prehospitalaria y de estilo de vida saludable. Miembro del grupo de investigación de Salud y Medio Ambiente de la Facultad Nacional de Salud Pública (FNSP) de la Universidad de Antioquia, Colombia. Ha liderado proyectos relacionados con gestión del riesgo de desastres, sistemas de emergencias y seguridad. Ha participado en investigación de la situación de los sistemas de servicios de emergencias médicas de Latinoamérica y el Caribe (OPS - FNSP). Ha apoyado programas humanitarios en desastres para Colombia y Haití. También ha sido Director Administrativo y de Calidad del Centro Médico Adventista de Colombia. Actualmente trabaja para la Alcaldía de Medellín en proyectos en salud ambiental.



Referencias.

  1. Blackmer S. (Editor). Celebrations. Living life to the fullest. United States of America; General Conference Seventh-day Adventist Health Ministers Departament. 2012:16-31
  2. Weimar Institute. What is NEWSTART? [Internet] Disponible en: http://newstart.com/about-the-program/about-the-program/#sthash.EzR0iIty.dpbs. Consultado mayo 5 de 2015.
  3. King, W. Creation Health [CD-ROM]. Miami. Florida Hospital; 2011
  4. Sande O. El Mensaje PRO – SALUD [Internet] Disponible en: http://fundamentoadventista.jimdo.com/el-mensaje-pro-salud/el-mensaje-prosalud/ Consultado mayo 5 de 2015
  5. Cleveland C.HER Health Expo Manual [Internet] Health Educarional Resources. Disponible en: http://healthexpobanners.com/wp-content/uploads/2012/11/Health-Expo-Manual.pdf Consultado julio 1 de 2014.
  6. Pfeifer. C. Seminario de salud, esperanza y sanidad. Disponible en: http://loc1.missionslibrary.com/redadvenir/videos/chrispfeiffer_salud/videos_es_tr.php. Consultado marzo 3 de 2015.
  7. Awokola B. Akintunde E. Giebel N. Reversing type ii diabetes with diet. En: Midlle Esat Journal of nursing.: 6:4 2012. Disponiblen en: http://www.me-jn.com/July2012/Diabetes.htmConsultado el 31 de octubre de 2015.
  8. Organización Panamericana de la Salud. (2010). Presentación y marco conceptual. En: Organización Panamericana de la Salud, Módulos de principios de epidemiología para el control de enfermedades (pág. 24). Washington: Organización Panamericana de la Salud.
  9. Lalonde, M. (1974). A new perspective on the health of Canadians. A working document. Ottawa: Ministty of National Health and Welfare.
  10. Pinzón – Gómez D. Estilo de vida saludable (EVS): limitaciones del enfoque biomédico. Rev. Apuntes Universitarios. Año III, Núm. 1, p 9-26.
  11. Marmmot, M. (2007). Achieving health equity: from root to fair outcomes. The Lancet, 370, 1153-1163.
  12. Montaner-Gomiz I, Foz Gil G., Pasarín-Rúa I.. (2012). La salud: ¿un asunto individual? Actualización en  Medicina de Familia, 8(7), 374-382.
  13. Organización Mundial de la Salud. (2009). Subsana las desigualdades en una generación. Alcanzar la equidad sanitaria actuando sobre los determinates sociales de la salud. Buenos Aires: Ediciones Journal S.A.
  14. Frieden R. The Future of Public Health. N Engl J Med 2015; 373:1748-1754 October 29, 2015.
  15. Crawford, R. You are dangerous to your health: the ideology and politics of victim blaming. The International Journal of Health Services, 7 (4), 1977; p 663 – 689.
  16. Restrepo, H. Antecedentes históricos de la promoción de la salud. En H. Restrepo, & H. Malaga, Promoción de la salud: cómo construir vida saludable Bogotá D.C.: Editorial Médica Internacional Ltda. p. 15-23, 2001.
  17. Superintendencia de servicios de salud. Ramón Carrillo: padre de la medicina social. [Internet] Disponible en http://www.sssalud.gov.ar/index/index.php?cat=institucion&opc=novedadesdetalle&id=13979. Consultado junio 16 de 2014.

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