Antes que nada debe decirse que si bien es cierto no es posible llevar una dieta absolutamente igual o semejante al Edén en la actualidad, si podemos aproximarnos a ella y ese debe ser el sentido de nuestra defensa de la Reforma Pro Salud.
El razonamiento en el que planteo este argumento se fundamenta en la realidad biológica y fisiológica, por tanto, no es teológico ni tampoco bíblico o basado en los escritos de Ellen G. White. Se basa en el sentido común y la realidad eco-fisiológica factual.
En primer lugar, empecemos por decir que antes del pecado no existían las relaciones depredador - presa, es decir, no había animales que se comieran otros animales, tampoco había animales herbívoros que se comieran las plantas, pues no había muerte de ningún tipo. Así las cosas, en un sistema sin muerte, no podría haber bacterias ni hongos que transformaran la materia orgánica, pues no había organismos muertos qué descomponer. De esta manera, al no haber descomposición ni pudrición de la materia orgánica no habría producción de humus ni la generación de abono natural, el cual es la fuente primaria para fertilización del suelo y la fuente de alimento para las plantas cultivadas.
Ahora bien, una dieta original según el Edén igualmente sería imposible mediante una agricultura orgánica o agroecológica pues en la actualidad todos los procesos ecológicos de la naturaleza referidas a la vida de los animales carnívoros, herbívoros y omnívoros, así como descomponedores se basa en la muerte, las fuentes de fertilización orgánica, producción de estiércoles, control biológico y alelopatía también se basan en la muerte de algún organismo.
Así mismo si usted pretende llevar una alimentación vegana según la dieta del plan original de Génesis 1:29 debe tener en cuenta que el 98% de la producción de alimentos de origen vegetal proviene de una agricultura química e industrial basada en pesticidas y fertilizantes sintéticos por lo tanto si su alimentación vegana proviene de un mercado de alimentos y vegetales convencionales no necesariamente su alimentación vegana es segura ni saludable. La ensalada que usted ingirió ayer al almuerzo muy probablemente está cargada de trazas de metales y de agrotóxicos altamente perjudiciales para la salud humana y ambiental.
Otro hecho que es necesario tener en cuenta tiene su fundamento en la fisiología humana: nuestros cuerpos han cambiado después del pecado. Hay estudios que sugieren que hay miles de especies diferentes de bacterias, y aunque algunas son comunes a la mayoría de las personas, otras son más específicas del individuo. La presencia de estas bacterias intestinales es muy importante para la salud digestiva y del cuerpo en general que se basa en los procesos de fermentación y degradación de sustancias orgánicas. Parte de su función es ayudar a digerir los alimentos y a mantener el sistema inmunológico y su desequilibrio puede provocar enfermedades como la gastroenteritis bacteriana, sobre crecimiento bacteriano del intestino delgado, entre otros.
Otro hecho bastante contundente es la presencia de células asesinas, también conocidas como células NK (del inglés Natural Killer), son un tipo de célula del sistema inmunológico que tiene la capacidad de reconocer y destruir células anormales o infectadas por virus, sin requerir una exposición previa a la enfermedad. Las células NK son parte del sistema inmunológico innato y se producen en la médula ósea, al igual que los glóbulos blancos comunes. La capacidad de las células NK para reconocer y destruir células infectadas o cancerosas es importante para la protección del cuerpo contra infecciones y cánceres.
Por lo tanto, aunque la dieta descrita en Génesis 1:29 es una buena guía para seguir una alimentación saludable y ecológica no es posible llevar una dieta exactamente igual que en el Edén en la actualidad debido a los cambios ecológicos en los ecosistemas, especialmente en la red trófica y los cambios fisiológicos del cuerpo humano.



No hay comentarios:
Publicar un comentario